LA GUERRA DE CIVILIZACIONES A PUNTO DE EFECTUAR UN GIRO SUSTANCIAL

Efectuamos en el día de la fecha una nueva síntesis respecto de lo que pasa pero que el común de la gente no sabe debido a lo inconveniente que resultaría lo contario para los poderes que hoy nos gobiernan a través del monopolio que ejercen sobre la prensa.

  1. Se devela la farsa de Irán

Durante estos últimos años se nos ha saturado con la idea de que EEUU tenía en Irán a un muy molesto enemigo en el Medio Oriente respecto del cual y para apuntalar tal preconcepto ha manifestando varias veces estar dispuesto incluso a invadirlo en tanto representaría el principal eje del mal. Sin embargo se ha soslayado siempre decir que Irán respaldó la invasión norteamericana a Irak pues le sacó del medio a un enemigo representado por el régimen de Saddam posibilitándole  instalar en sustitución a otro de origen chiíta, el de Maliki y que, en razón de tal comunidad de objetivos, ha efectuado con EEUU varias negociaciones a fin de ayudar a pacificar el país ante la intromisión de Al Qaeda en su territorio. Del mismo modo ha también respaldado la invasión a Afganistán ya que veía en tal régimen una avanzada del sunismo a través del movimiento talibán en alianza con el vecino Pakistán. La vasta retórica empleada en contra del Occidente e Israel por parte de Ahminajedad, por algunos definido con razón como el Chávez del Medio Oriente, no ha pasado nunca de eso. Sus frecuentes amenazas acompañadas  con la eventualidad de contar con armas poderosísimas a ser empleadas en contra de Israel no han sido sino meros artificios verbales y la semana que ha pasado ha además mostrado en forma clara y definitiva el carácter de verdadero papelón que ha poseído durante todo este tiempo. Las fotos que Ahminajedad presentara respecto de sus pretendidas pruebas misilísticas resultaron un verdadero montaje de una ingenuidad mayúscula por lo que han servido tan sólo para develar que dicho país, de la misma manera que Chávez en Sudamérica, no representa el más mínimo peligro y lo principal, que no han sido tampoco nunca sus amenazas ni las de su par venezolano las que han hecho subir el precio del petróleo, sino en cambio medidas mucho más drásticas y lesivas como las empleadas principalmente en África en donde se hicieron volar varios oleoductos, siguiéndose así con la indicación expresa dada por el nº 2 de Al Qaeda de que para derrotar a Occidente había que destruirle sus fuentes de energía y no “venderles” tal como hacen los dos verborrágicos líderes.
Agreguemos a esto que la descalificación de Ahminajedad no implica de ninguna manera hacerlo respecto de la totalidad de la Revolución iraní del Ayatollah Khomeini. Existen simultáneamente con el lenguaraz iraní miembros muy activos de la Guardia Revolucionaria que están actuando abiertamente en Irak en contra del gobierno de Maliki respaldado por aquel y en franco apoyo a la milicia chiíta antinorteamericana de Al Sadr. Este mismo sector es el que ha también enviado armas a los talibanes en tanto considera que la revolución islámica no debe ser confundida con una causa nacional, tal como hace actualmente Ahminajedad apartándose así del legado de Khomeini.

  1. La verdadera guerra que preocupa a los norteamericanos

Para desgracia de EEUU y de Europa, así como también de Rusia y China, existe un enemigo no verborrágico ni meramente nacionalista. Alguien que combate a tal civilización en sus principios materialistas y que obviamente no participa de las flamígeras peroratas de Ahminajedad o de Chávez. En 2001 el problema quedó sumamente claro luego de los atentados del 11S. La invasión a Afganistán que se produjera en ese año fue propiamente el inicio de la guerra de civilizaciones hecha en contra de una concepción del mundo por lo que se cuestionaban los principios esenciales en que se sustenta el Occidente actual, tales como la democracia, el Estado laico, la economía como destino y el culto por la “vida”. Esta guerra que al comienzo fue exitosa para este último e hizo que muchos creyeran, en razón del éxito inicial, que se trató todo de un montaje armado para quedarse con las riquezas del Medio Oriente o para ayudar a Israel, o por lo que fuere (1), tuvo un verdadero cambio de rumbo a partir de 2003 cuando se produjo la invasión a Irak. A pesar de todas las largas disquisiciones que se han hecho al respecto tratando de explicar sus causas verdaderas ha quedado en claro que dicha acción fue efectuada por Bush en razón de dos hechos esenciales. El primero fue el éxito inicial fulminante que se produjo con la invasión a Afganistán lo que lo estimuló a realizar otra similar. El segundo fue una habilísima acción de inteligencia efectuada por la red de Bin Laden por la que se le hizo creer a EEUU que Saddam Hussein, quien le guardaba un rencor a dicho país por haberlo traicionado en 1990 en su acción de invadir Kuwait, había puesto un arsenal de armas de destrucción masiva a fin de que los kamikaze de Al Qaeda los emplearan en contra del Occidente. Con esta acción se logró que EEUU distrajera tropas de Afganistán y permitiera de este modo el rearme de los talibanes y en segundo lugar, al quedar desplazado Saddam Hussein, en Irak se constituyó el Estado Islámico, es decir un poder paralelo dirigido expresamente por Al Qaeda, grupo que de este modo logró expandir así su influencia en la región. Este gravísimo error de los norteamericanos ha sido pagado hoy no solamente con la desestabilización de dos países, Irak y Afganistán, sino con la expansión de la revolución fundamentalista hacia otras regiones principalmente del África como el Magreb (Argelia, Mauritania, Túnez, etc.) Somalia y Nigeria.
Desde 2003 hasta la fecha, lejos de disminuir, la guerra ha ido aumentando cada vez más en intensidad y ha llegado a los siguientes resultados.
En Afganistán el movimiento talibán ha recuperado ya los dos tercios del territorio y tiene rodeadas las dos principales ciudades Kandahar y Kabul, todo ello a pesar de que en dicha contienda están combatiendo 40 naciones, entre ellas EEUU, la Unión Europa, el Commonwealth y que reciba la ayuda subsidiaria de Rusia, de China y de la India. A estos hechos se han agregado dos acciones contundentes en la última semana. Fue tomada una base norteamericana en la provincia de Nuristán diezmándose a su guarnición, representando ello la primera acción de guerra masiva en contra de un contingente de la Otan. Previamente a ello se había destruido el edificio de la embajada de la India produciendo unos 60 muertos. El presidente afgano Karzai ha hecho un llamado urgente a que se ataque a Al Qaeda, cuya sede actual se ha desplazado desde el territorio afgano hacia la región del Nordeste de Pakistán que hoy se encuentra en manos de los talibanes pashtun y no puede ser controlada por el gobierno de dicho país. A esto debe asociarse el hecho de que en Somalia el régimen pronorteamericano respaldado por los etíopes se encuentra en retirada y la milicia fundamentalista de As Sahab se ha hecho del centro y sur del país, librando ahora su batalla fundamental en la ciudad capital de Mogadiscio.

  1. El nuevo giro de la guerra

Debido a las incesantes derrotas padecidas EEUU está a punto de tomar una decisión fundamental que consiste en extender la guerra hacia el vecino Pakistán en donde se encuentra la sede de Al Qaeda y desde cuya frontera se ha denunciado que se organizan las acciones en contra de las fuerzas aliadas que respaldan al régimen de Karzai. Se ha sabido hoy de una vasta concentración de tropas de la Otan en la localidad fronteriza de Lawara Mandi. Los talibanes de las regiones de Waziristán del Norte, del Sur y de Bajaur han manifestado su intención de resistir a la invasión. Tal medida es apoyada simultáneamente por el presidente Bush y por los dos candidatos Obama y Mc Cain. Más aun, el demócrata ha insistido en que es indispensable dicha acción pues el error de Bush ha sido entregarle un cheque en blanco al gobierno de Musharraf y permitirle que se consolidara el régimen talibán en la zona de FATA, es decir del conjunto de las provincias fronterizas del Nordeste. La diferencia entre Bush y Obama estriba en cómo resolver el problema de Irak. Obama que conoce poco el problema de Irak cree que se pueden derivar tropas desde ese país hacia Afganistán y Pakistán y toma como base el hecho de que han disminuido las bajas de norteamericanos en Irak.                      
Lo que ignora es que Al Qaeda sigue estando pero ha dedicado sus mayores esfuerzos a desmontar la estructura colaboracionista armada por los norteamericanos quienes lograron constituir un ejército de sunitas mercenarios conocido como el Movimiento de los Despertados. La guerra contra estas milicias colaboracionistas ha hecho pasar a segundo plano los ataques contra los efectivos norteamericanos, los cuales sin embargo continúan y ya se aproximan a los 4200 muertos desde el comienzo de la guerra. Bush sabe que si se sacan tropas de Irak dicho país puede caer en manos de Al Qaeda y Olmert tiene presente la amenaza de Al Zawahiri de que luego de Bagdad caiga Jerusalem.
Las próximas horas serán pues de significativa importancia para la guerra de civilizaciones que sigue avanzando a ritmo agigantado a pesar del silencio de la prensa reblandecedora.

  1. Los norteamericanos, tal como hemos hecho notar en otras oportunidades, han efectuado una muy intensa campaña psicológica para desmerecer la acción efectuada por el grupo de Al Qaeda disminuyéndolo en su entidad. Para ello han acudido a los servicios de un conjunto de periodistas que no se han cansado durante todos estos años de hacer uso a discreción de todas las pretendidas “pruebas” presentadas por sus servicios de inteligencia y que “demostraban” que todo había sido producido por ellos mismos, pues en el mundo no hay un poder que pueda hacerles frente y lo único que puede existir son las verborragias de Chávez o de Ahminajedad, o  las guapeadas del tirano Putin. A esto han agregado una serie de creencias cuasi religiosas como aquella que afirma, obviamente sin prueba alguna que lo corrobore, que Bin Laden es un agente de la CIA.

WALTER PREZIOSI
Buenos Aires, 16/07/08