RESPUESTA A UN COMUNICADO 'NACIONALISTA' RELATIVO A LA GUERRA ENTRE ISRAEL Y HAMAS

Queremos aprovechar estas líneas para contestar a un comunicado emitido por dos grupos 'nacionalistas', autotitulados 'La Barbarie' y 'Ayohuma', en el que, tras hacer un largo distingo entre judaísmo y sionismo, llegan a la siguiente objetable conclusión cuando dicen en su punto 4º:

"No simpatizamos con la dialéctica que las izquierdas quieren imponer en nuestro país a partir del conflicto de Medio Oriente. Las diferencias entre árabes e israelíes, entre musulmanes y judíos, no tienen porqué tener su escenario en Argentina ni en Hispanoamérica"

a) En primer lugar quiero resaltar que no son solamente 'las izquierdas' las que han asumido una posición de apoyo a Hamas en su lucha en contra de la invasión israelí, sino que también son diferentes sectores de la derecha los que así lo han hecho, entre éstos el Centro de Estudios Evolianos.
b) En segundo lugar que es incorrecto poner en plural 'izquierdas' ya que un importante sector de las mismas simpatiza abiertamente con Israel. Desde tal punto de vista este último es más coherente con la doctrina de Carlos Marx para el cual, en tanto "la religión es el opio del pueblo", si había que optar entre la burguesía de un país colonial y capitalista como el caso de Israel y un pueblo medieval y atrasado (tal el caso de la ideología sustentada por Hamas) había que hacerlo sin lugar a dudas por el primero. Los sectores de izquierda que en cambio apoyan hoy en día a Hamas lo hacen todos ellos soslayando su programa (el que nosotros hemos difundido en otra nota a fin de esclarecer la situación) y hablan simplemente de la lucha del pueblo palestino. Estos últimos se basan en cambio en lo afirmado por Engels en el sentido de que "A los espíritus de las masas cebadas exclusivamente con religión, no hay más remedio que presentarles sus propios intereses vestidos con ropajes religiosos".
Por lo tanto la izquierda, aun la que lo hace por los palestinos, en última instancia no apoya la plataforma de Hamas que es contraria a sus principios, sino que en el mejor de los casos lo respalda de manera oportunista.
c) Hechas estas necesarias aclaraciones queremos decir que el conflicto entre el sionismo y el fundamentalismo islámico hoy representado por Hamas tiene muchísimo que ver con nuestros intereses argentinos en tanto que lo que dicho movimiento defiende son los mismos principios tradicionales que rigieran en estas tierras hasta 1853 en que se impusiera la Constitución liberal y consumista hoy vigente en su ideología. Ello es en tanto considera 1) la primacía de lo sagrado sobre lo profano, es decir 2) de la religión y de la metafísica sobre la economía y la simple vida, en tanto 3) sostiene la guerra santa en contraposición al pacifismo burgués que en nuestras tierras viniera a inculcarnos el papa Juan Pablo II invitando a rendirnos en la guerra de Malvinas, 4) es contrario a la democracia en tanto sostiene la instauración del Imperio y 5) es por tales razones un enemigo irreconciliable del sionismo judío, el que representa la avanzada del materialismo burgués asentado paradigmáticamente en EEUU, Europa, Rusia y China, a todos los cuales combate por igual en diferentes frentes.
d) Al sostener tales grupos su rechazo por el "terrorismo islámico" al que tramposamente quieren vincular con la izquierda, no hacen sino ser coherentes con su postura güelfa de sometimiento a la política del Vaticano, el que condenara la violencia islámica en Ratisbona y que es actualmente solidario con Israel en la medida que ha manifestado que el Holocausto y la Cruz son dogmas inseparables.
e) A pesar de ser ello coherente con lo dicho, no puede sino indignarnos la ridícula afirmación de que se "pretende con las manifestaciones antiisraelies que tuvieron lugar en Buenos Aires, despertar la ira del Sionismo dominante para que así sus sirvientes locales (partidos políticos) emitan leyes por las que se considere antisemita cualquier opinión contraria al Estado de Israel y al Sionismo" (como si acaso tales leyes ya no existiesen).
Con lo cual no hacen sino compartir los mismos objetivos de la DAIA en el sentido de que no hay que manifestarse en contra de Israel. Pero lo más grave es que nos soliciten que hagamos silencio ante el genocidio que tal gobierno está efectuando contra el pueblo de Gaza, en tanto que " Las diferencias entre árabes e israelíes, entre musulmanes y judíos, no tienen porqué tener su escenario en Argentina ",  a fin de que los judíos locales no los persigan a ellos con leyes especiales. Si esto no es cobardía por lo menos sirve para hacernos recordar el "queremos la paz" de la visita papal. En este caso la misma sería con sus 'hermanos mayores'. Resulta indudable que si alguien quisiera hallar una explicación de porqué el nacionalismo güelfo es un movimiento fracasado, ellos mismos se encargan de darnos la respuesta.
f) En pocas palabras, al manifestarse como equidistantes sea del "terrorismo" árabe como del Estado de Israel, estos grupos colaboran con la política de Olmert que solicita a las naciones que sean neutrales en su guerra para poder así llevar mejor a cabo sus fines.

Por todo lo dicho quiero expresar mi más enérgico repudio por ese comunicado e invito a que otras personas también lo hagan público.
Atentamente.

Marcos Ghio
Buenos Aires, 3/02/09