ESTADO ACTUAL DE LA GUERRA DE CIVILIZACIONES (1ª QUINCENA DICIEMBRE 2008)

Los atentados de Bombay y sus secuelas

a) Bombay y Peshawar

Los acontecimientos sucedidos el pasado 26/11, a través de los cuales fue atacada la ciudad de Bombay (Mumbai) durante tres días consecutivos por un comando armado fundamentalista, tuvieron una intencionalidad muy precisa. La de poner en evidencia la debilidad del gobierno pakistaní y de su ejército en hacer frente a la sublevación talibán en el propio territorio y en evitar que el mismo sea utilizado como base de operaciones para actuar en otros países como Afganistán y ahora la India (1). Este hecho se asocia también con los cinco ataques exitosos que dicho movimiento ejecutara en la ciudad de Peshawar (Pakistán) destruyendo más de 250 camiones y containers destinados a las fuerzas de la Otan en Afganistán y del que esta agencia ha informado ampliamente, a pesar del silencio de la prensa y de los desinformadores.
Agreguemos que esto último ha servido a su vez para acelerar la decisión del mando de la Otan de concertar con Rusia y sus países satélites Uzbekistán y Tashikistán (2) la utilización de sus territorios para el envío de pertrechos al país por el norte. Lo cual, si bien representa una solución inmediata, no deja de tener sus inconvenientes pues la zona más conflictiva se encuentra en el sur y en el oeste desde donde venían las provisiones enviadas desde el vecino Pakistán y obligará por lo tanto a que caravanas de camiones deban cruzar un territorio plagado de talibanes hasta llegar al punto extremo del país.
Lo que resulta a todas luces indudable es que estos dos hechos han estado concatenados y que por lo tanto existe, a pesar de lo que se dice en contrario, un estado mayor fundamentalista que planifica las acciones. En este caso se ha tratado no solamente de agudizar los conflictos entre los gobiernos hindú y pakistaní, enfrentados por la posesión de la región de Kashmir, sino también y lo más importante, impulsar la decisión de Obama de invadir Pakistán. La estrategia de Al Qaeda, que ha sido sumamente exitosa hasta el momento, ha consistido en obligar a EEUU a intervenir militarmente en diferentes países. Ello tiene un doble objetivo. 1) Lograr desembarazarse internamente de regímenes modernos del estilo de Saddam Hussein y al mismo tiempo 2) incrementar en los países invadidos un sentimiento contrario a los norteamericanos estimulando así la jihad o guerra santa. Bin Laden está convencido, desde la experiencia vivida en Somalia en 1998, de que EEUU es, tal como decía Mao tse tung, un tigre de papel, sin voluntad de combate y que esta situación se agudiza con su aliado europeo, tal como lo ha demostrado en los distintos papelones cometidos sea en Irak como en Afganistán (3).

b) El papel de Rusia y China en la guerra contra el fundamentalismo

Otro mito que se ha generado en los últimos tiempos, además del que dice que Al Qaeda le sirve a los EEUU para dominar al mundo, es el de que Rusia y China siguen siendo los principales enemigos que éste tiene para obtener sus objetivos. Quienes conciben tal esquema son incapaces de salir de la concepción del mundo propia de la modernidad para la cual es la economía o los intereses geopolíticos concurrentes lo que determina a los hombres en sus acciones, considerando al respecto que no son las ideas lo que los moviliza, sino los simples intereses, en última instancia materiales, los que así lo hacen. Estas personas, a pesar de contraponerse verbalmente, comparten la misma manera de pensar propia de los norteamericanos. Para ellos que Rusia hoy sea un país capitalista, como ayer lo fuera comunista y antes zarista, sería una cosa no tan importante, ya que representaría simplemente las diferentes coberturas 'ideológicas' que se habrían utilizado siempre en función de un mismo fin, el de perpetuarse y vencer como cultura. La realidad de todo esto es que lo que los pretendidos críticos de los EEUU desearían sería no que desapareciese el sistema moderno, del cual ellos participan calurosamente disfrutando de su tecnología y 'logros', sino que el poder que rige el mundo estuviese compartido, dándole así a Rusia y a China un papel decisivo en tal función de contrapeso. Pero la realidad a estas personas, incapaces todas ellas de someterse a un debate serio para lo cual alegan las excusas más risibles, les ha dado la espalda en los últimos tiempos con los siguientes hechos.
1) Lejos de agudizarse los conflictos entre estos países, la crisis económica que hoy golpea al mundo ha generado entre tales 'enemigos' una profunda solidaridad. Así como China hoy sostiene la economía norteamericana haciendo un acopio aluvional de dólares a cambio de los productos baratos que produce en abundancia, Rusia ha establecido acuerdos en función del mismo fin cual es el de combatir la 'recesión' de la cual ella también padece y que solamente podría resolverse si el 'mercado' internacional modifica sus rumbos.
2) Lo importante de todo esto es que estas naciones han tomado conciencia clara de cuál es la razón de esta crisis, la que no es obviamente la que nos describen los especialistas premiados y a sueldo del sistema. La causa principal de la misma no han sido leyes cíclicas, esa especie de fetiche que nos pintan los economistas, que no es sino un equivalente de los ídolos en los que creían los hombres primitivos y en los que siguen creyendo la mayoría de nuestros modernos aunque con nombres cambiados. Tal como hemos demostrado en otras ocasiones el origen de la crisis del sistema es político y militar y se debe principalmente a la voluntad del hombre y no a una fatalidad. El 11S de 2001 ha sido el verdadero disparador de todo esto. A) Porque ha obligado al mundo moderno a intervenir en múltiples guerras de varios años de duración, dañando de esta manera sus economías con gastos monumentales y B) Porque al haber generado a través del terrorismo un alto schock mundial en materia de seguridad, ha obligado a descuidar otras áreas fundamentales, especialmente las del mundo de las finanzas en donde se han realizado impresionantes estafas que han actuado como elementos corrosivos del sistema económico mundial habiendo sido una de las causas principales de su caída.
Por tal razón, debido a esta grave situación de emergencia que hoy se vive para sus intereses, lejos de entrar en conflicto, tal como desearían los grupos rusófilos o chinófilos que tanto abundan en nuestro medio, Rusia, China y EEUU están actuando en perfecta sintonía y alianza en contra de un enemigo común, el fundamentalismo islámico que actúa en las tres zonas de influencia de los tres países. La razón última de esta solidaridad esencial es que los tres participan actualmente del mismo sistema moderno y capitalista, el que es puesto en jaque por dicho movimiento de corte medieval.

a) Las guerras del Cáucaso ruso y del Turkestán chino

Los distintos medios encargados de silenciar o disminuir en su importancia el verdadero antagonismo que hoy existe en el mundo han hecho un silencio extremo e inverosímil en relación a los conflictos bélicos que hoy están sucediendo en la zona Caucásica rusa y en menor medida en el Turkestán chino. En tales regiones se han desencadenado ofensivas fundamentalistas de grandes dimensiones. En modo tal que podemos decir a esta altura del partido, sin temor a equivocarnos, que ha sido en función de la resolución de tal guerra que Rusia invadió la provincia de Osetia del Sur perteneciente a Georgia con la complicidad expresa de los EEUU que, a similitud de lo que hiciera en Malvinas en 1982 y en Irak en 1991, estimuló a aquel país a desencadenar una invasión. Las razones estribaban en el hecho de que Rusia quiere fortalecerse en tal región debido a las incesantes acciones bélicas llevadas a cabo por el constituido Emirato del Cáucaso que reconoce su afinidad con Al Qaeda, en las repúblicas confederadas de Osetia del Norte, Dagestán, Chechenia e Ingushetia entre otras. En esta última, tal como ha informado ampliamente esta agencia, existe actualmente un poder paralelo y la autoridad rusa es prácticamente inexistente.
En China, si bien las acciones no han alcanzado la magnitud de lo que acontece en Rusia, acaba de constituirse la filial de Al Qaeda en el Turquestán chino lo cual significará en lo inmediato un notorio incremento bélico en tal región.

c) La tercera guerra mundial

Tal como Marcos Ghio hiciera ver en su reciente nota de réplica a Adrián Sabuchi, es cierto que nos hallamos ya en la antesala de la Tercera Guerra mundial, pero debemos al respecto desvestirnos de una vez por todas de las interpretaciones que sobre tales contiendas han efectuado los distintos exponentes de la modernidad, entre los cuales también se sitúa el aludido Salbuchi. Tales guerras no han sido determinadas en última instancia por intereses materiales, aunque el factor económico pueda haber jugado un papel en las mismas, sino que lo que ha primado en éstas ha sido una lucha entre concepciones del mundo. Una lucha entre quienes sostienen la mera vida, la economía y el confort como metas esenciales y aquellos que en cambio lo han hecho por Dios, por el espíritu y por la eternidad y que, en función de ello, sostuvieron un orden jerárquico en la sociedad. En la Primera el bando moderno estuvo representado por las democracias masónicas en contra de las monarquías tradicionales de derecho divino, en la Segunda la lucha fue entre estas mismas democracias contra concepciones que intentaban rectificar el rumbo de masificación e igualitarismo en que aquellas pretendían sumergir el mundo, tal como en la actualidad sucede en forma notoria. Hoy, luego de la deserción manifiesta de aquella institución religiosa que debería haber velado por tales principios jerárquicos en el seno de nuestra civilización (4), la posta ha sido tomada abiertamente por el fundamentalismo islámico. Sus distintas banderas son antimodernas y encuentran semejanzas estrechas entre dicha concepción y nuestro mejor medioevo gibelino. La guerra santa o jihad es el equivalente a nuestra Cruzada o vía de Dios, el Califato es el equivalente a nuestro ideal imperial superpuesto a los meros nacionalismos particularistas, la lucha contra la usura, el materialismo, la ginecocracia, el laicismo y el democratismo corrupto y masificador en que se halla abocado dicho movimiento son también posturas propias de nuestra concepción católica de la existencia. Ante ello lo que queda del Occidente verdadero, que no es obviamente esta distorsión yanqui-europea que hoy se vive, debe replantear sus alianzas. Es absurdo que el catolicismo hoy se alinee del lado norteamericano y de Israel (5), tal como hace actualmente nuestro Papa, cuando los principios resultan más afines del lado contrario.
Lo que corresponde actualmente, ante esta notoria traición, es la constitución de un fundamentalismo católico que se enlace ecuménicamente con los que le resulten afines de otras religiones, en primer lugar con el islámico, pero sin descartar a otros como el budista o aun el judío. La disyunción actual debe ser entre quienes sostienen excluyentemente lo que es mera vida y los que en cambio están con lo que es más que ella, independientemente de la religión que se sustente.

(1) Adrián Salbuchi, entre otros, ha manifestado que en realidad lo que EEUU e Israel buscaban con la acción de Bombay, de la que habrían sido sus verdaderos ejecutores, era desencadenar la guerra nuclear entre la India y Pakistán como anticipo de la tercera guerra mundial, pues ésta sería la manera habitual como resolverían sus crisis. Más allá de que lo contrario exacto sería lo verdadero, por lo que hemos visto hasta ahora, las distintas naciones que componen la modernidad, especialmente Rusia y EEUU, luego de tal magnicidio han hecho hasta lo imposible para evitar que este conflicto se desencadene.
(2) Es bueno recordar que ya estos territorios fueron facilitados, también con la intermediación de Rusia, para que EEUU bombardeara al gobierno talibán cuando fuera invadido en 2001.
(3) Entre los múltiples casos de ridiculeces cometidas por los soldados europeos, salvo la excepción de Inglaterra, se encuentra el sonado de un informe proporcionado por la prensa alemana de que sus soldados en el frente afgano se encuentran imposibilitados en su mayoría de poder combatir 'por ser demasiado gordos y beber demasiada cerveza'. Los de otros países, como Italia, España y Francia, solicitan en cambio ser enviados a zonas no demasiado peligrosas, lo cual resulta cada día más difícil en la medida que la guerra se va extendiendo cada vez más.
(4) Lamentablemente en las dos contiendas mundiales la Iglesia católica, debido a su inveterado güelfismo, es decir la primacía de sus mezquinos intereses políticos por encima de los espirituales, sostuvo una actitud ambigua y que terminara favoreciendo a las democracias masónicas. La más notable fue la actitud oportunista de Pío XII quien, a pocos meses de la caída de los fascismos, hizo un llamado a la instauración de la democracia, es decir el sistema infame que hoy padecemos en el mundo.
(5) Es de destacar que no solamente el Papa se ha nucleado del lado del sionismo judío, considerándolo su 'hermano mayor', sino cierta derecha fascistoide del estilo de Fini, Alemanno, Faye y otros 'nacionalistas europeos', ha llamado a defender a Israel como el bastión del 'occidente' y de la 'raza blanca' que resiste heroicamente la embestida de razas de piel oscura.

 

Walter Preziosi
Buenos Aires, 15/12/08