HIROSHIMA Y AFGANISTÁN


Se cumplen en el día de la fecha los 65 años del bombardeo de Hiroshima en el que por primera vez la humanidad conociera los efectos de la energía nuclear sobre su propio organismo y a su vez se ha podido saber también que, debido a que las sustancias radiactivas dejan efectos residuales por más de mil años, aun en el día de la fecha suelen nacer niños con deficiencias genéticas en tal región. En esta oportunidad el cambio ha sido que en el homenaje a las víctimas han estado presentes autoridades norteamericanas, aunque ello no haya significado en modo alguno que éstos estén arrepentidos por la acción cometida, sino todo lo contrario.
Es de recordar que en su momento sea los yanuis como los rusos comunistas tendieron a justificar tal magnicidio como una cosa necesaria habiéndose en algunos casos llegado a calificar tal bomba, junto a la similar de Nagasacki, como la ‘bomba de la paz’ en la medida que habría logrado obtener como resultado un gran estado de bienestar y felicidad para el mundo entero, como el que estaríamos viviendo en nuestros días, y aun en el Japón actual con sus diferentes milagros tecnológicos y consumistas que se nos convidan a diario. En modo tal de llegar a compararse tales explosiones y daños producidos con los que puede haber generado una operación traumática en el cuerpo humano a fin de devolverle la salud. Sin embargo son cada vez más los japoneses que por contraste reputan que en realidad las bombas atómicas padecidas han resultado en el fondo muy poca cosa en relación al proceso catastrófico y destructor de su cultura y tradiciones padecido por el Japón tradicional a manos de la colonización yanqui. (1)
Pero es de destacar aquí un hecho significativo que justamente en el mismo día en que se está recordando el aludido magnicidio la revistaTime, que suele se la expresión de la opinión más belicista de la sociedad norteamericana, acaba de hacer pública una nota de tapa relativa a la situación de Afganistán reproduciendo la imagen de una joven de 18 años a la cual se le ha amputado la nariz acompañándose la misma con un sugestivo título que reza lo siguiente: ‘¿Qué pasaría si nos fuésemos de Afganistán?’, indicando así que la presencia benefactora de los yanquis en tal país evitaría que sucediesen cosas semejantes en gran cantidad. En la nota se hace una historia completa del hecho y se indica que la joven que fue dada de muy niña como esposa de un guerrero talibán cuando éste volvió a su hogar y constató que la misma no se encontraba más allí, sino que se había ido (no se indica claramente adónde ni con quién) entonces éste la castigó cortándole las orejas y la nariz y que ahora la misma gracias a la bondad de los norteamericanos estaría por ser sometida a una operación reconstructora devolviéndola a la normalidad.
Digamos al respecto lo siguiente. Que esta lamentable acción producida por un esposo celoso tiene sus correlatos también en la misma sociedad norteamericana en la cual las personas frustradas muchas veces suelen reaccionar en forma mucho más violenta que en el caso aquí aludido. Sin ir muy lejos en el día de ayer en una ciudad yanqui alguien al cual se lo había echado del trabajo mató a sangre fría a siete de sus ex compañeros de empleo y esta situación a nadie le hizo decir que se resolvería el problema con una invasión talibán de los EEUU. Por otra parte, a pesar de que la mujer afgana use el burkha, a nadie le consta que todas ellas fueron amputadas en sus orejas y narices, sino por el contrario, cuando se invadió tal país y se hizo que una de ellas se despojara del mismo circuló por el mundo entero el retrato de una joven bellísima en perfecto estado de salud.
Lo que en cambio resulta lamentable es que la revista Time, que refleja la opinión del Pentágono, sumamente preocupado por las deserciones de naciones como Holanda que acaban de retirar sus tropas del país, en el día del aniversario de Hiroshima no haya difundido en cambio la fotos de aquellos niños recién nacidos en el valle de Kunduz, todos ellos con degeneraciones genéticas debido a las bombas de fósforo blanco con uranio enriquecido que la democracia lanza con asiduidad para evitar que los talibanes le sigan cortando las narices a las jóvenes afganas. Es una lástima no sólo que el pueblo afgano deba pagar un precio semejante por su ‘libertad’, sino que también la prensa occidental haga un silencio cómplice respecto de tal hecho.
Bueno, nosotros que no somos la revista Time y que no tenemos su tiraje queremos hacerlo y solicitar a todas las personas que salven la falencia de nuestro escaso tiraje difundiendo las imágenes antes aludidas las que en su momento lo han sido en nuestra página. Proponemos que debajo de las mismas se le ponga el siguiente subtítulo: ‘Qué pasaría si los EEUU se quedan en Afganistán en los próximos 10 años?’



(1) Recomendamos calurosamente ver la película del ruso Sokhurov, El Sol, en donde se ve el proceso nefasto por el cual el general Mc Arthur le fue haciendo un lento lavado de cerebro al emperador japonés para que dejara de ser divino y se convirtiera en humano y democrático como él. Fue el paso previo al Japón consumista de nuestros días.