ARTÍCULO ACLARATORIO PARA CONSUMO DE LOS CENSORES DE LA ENTIDAD ISRAELITA (DAIA) QUE CON TANTO EMPEÑO CUSTODIA NUESTRA PRENSA

Como estoy sumamente preocupado por una nota aparecida en diferentes medios en el día de ayer relativa a la figura del investigador español preso por pensar distinto, Pedro Varela, y porque conozco la fina pluma de la entidad sionista DAIA, asociación filantrópica encargada de custodiar lo que leemos en la Argentina a fin de que no nos contaminemos con ideas inconvenientes (para ellos), quiero hacer la siguiente precisión. Cuando en el artículo del día de ayer manifesté expresamente que había alguien que consideraba a los judíos como no humanos en tanto generados por una divinidad mala, el dios Tifón Jehová, no era yo el que lo decía, sino el autor chileno Miguel Serrano y de paso aclaro también que no comparto tal punto de vista pues mi enemistad es hacia el sionismo y no hacia el judío, cuya religión respeto y con la cual colaboro a fin de que ella también, combatiendo la perversión sionista, como nosotros los católicos, se libere del virus del modernismo que, además de haber invadido a nuestra Iglesia, también lo ha hecho con nuestra misma civilización.
Alguien podrá decir que estaba sumamente claro en la nota que me estaba refiriendo a otra persona cuando efectuaba tal aserto, pero tengo razones de sobra para ponerme sumamente puntilloso pues no es la primera vez que me ha sucedido tal curiosa confusión.
Así pues el Informe sobre antisemitismo de la Daia de 2003, al referirse a una nota nuestra publicada en El Fortín en octubre de 2001, manifestaba textualmente:

Entre las temáticas desarrolladas durante este período por El
Fortín, se destaca la supuesta autoría del atentado del 11 de septiembre
de 2001 a las Torres Gemelas “por parte de los judíos, para
que EE.UU. les brinde más apoyo en Medio Oriente”;

Cuando en verdad lo que allí se había manifestado era exactamente lo contrario, es decir una crítica a los que sostenían tal postura, por lo cual la frase había sido maliciosamente arrancada de contexto con la finalidad de imputarme algo que en ningún momento había dicho. Recordemos que en ese entonces nosotros refutábamos un artículo de la publicación nacionalista Patria Argentina, que era la que defendía tal punto de vista, manifestando que atribuirle al sionismo tal atentado, lo mismo que los de Buenos Aires, en el fondo, más que perjudicarlo, lo estaba convirtiendo en una fuerza omnipotente, como una especie de Deus ex machina que lo realiza absolutamente todo aun lo que en apariencias lo perjudica.
Pero hubo también una segunda vez con el informe del año 2008 cuando el censor sionista analizó una nota nuestra titulada La nueva derecha europea en donde analizábamos los triunfos electorales de Sarkozy y Berlusconi y hacíamos notar la gran paradoja existente entre esta derecha que, a pesar de seguir siendo racista y ‘discriminatoria’, sin embargo, a diferencia de lo que sucedía con la de pre-guerra, era favorable al judaísmo sionista. Bien, esta vez el censor ha acudido a otro procedimiento que ha consistido en agregarle a una parte de mi texto otra que yo no he escrito a fin de hacerme decir una vez más lo contrario de lo que manifestara. Veamos:

Y Marcos Ghio manifiesta que “la nueva derecha europea tiene
como pilar la lucha contra el judaísmo y recuerda
que la antigua derecha
ha combatido al judaísmo por su tendencia a la secularización y a
la subversión de los valores en la propia cultura”.


Aclaremos que lo que está puesto en negritas aquí por nosotros y que ha sido entrecomillado por el censor para atribuirme su hechura es un invento de éste formulado con la aviesa finalidad de hacerme aparecer como ‘antisemita’. Jamás pude haber dicho -y basta comparar mi texto para corroborarlo- que Berlusconi, Sarkozy, Fini o Aznar, para dar algunos ejemplos de exponentes de la nueva derecha europea, tengan ‘como pilar la lucha contra el judaísmo’.
Ha sido hecha pues la aclaración, aunque no nos hagamos excesivas ilusiones respecto de que la misma pueda darnos resultado alguno. Estamos acostumbrados ya en la Argentina y en el mundo a padecer el inmenso poder represivo representado por el sionismo y la gran capacidad que tiene en atemorizar jueces, periodistas, políticos, etc. Y esto se debe más que al hecho de que ellos sean muy poderosos, al de que son muchas las personas que les tienen un miedo infernal. Con decir que hasta el día de la fecha no he podido dar aun con un abogado que, con las evidencias que acabo de proporcionar, quiera iniciarle a la institución sionista una demanda civil por daños y agravios.

Marcos Ghio
8/01/11