LA INTERVENCIÓN DE LA ONU EN MALÍ Y LA SITUACIÓN EN SIRIA 

En esta semana que concluye hemos tenido la importante novedad de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha votado en unanimidad, y esta vez sin el veto de Rusia ni de China como en el caso de Siria, una intervención militar en Malí con la intencionalidad de ‘pacificar’ el país y poder ayudar a las diezmadas tropas coloniales francesas en su tarea de luchar contra los jihadistas *. Es de destacar que como primera medida se enviará un contingente de 12.600 soldados. Asimismo señalemos que quien más puso énfasis en tal intervención fue casualmente Rusia país que se ha puesto a la cabeza de la lucha en contra del fundamentalismo islámico, no sólo en su territorio caucásico, sino a nivel internacional.
En esa misma tónica política el premier Putin, luego de que se comprobara que dos jóvenes de origen checheno cometieron el atentado de Boston, envió un mensaje de solidaridad a su par Obama manifestándole textualmente quedeben establecerse lazos más estrechos entre las dos grandes potencias para combatir conjuntamente a un enemigo común. Esto es lo que explica a su vez lo que está sucediendo en Siria. A partir de esta coincidencia de fondo se ha firmado un acuerdo entre el ministro de Relaciones exteriores ruso Sergei Lavrov y el secretario del Departamento de Estado yanqui, John Kerry. Por el mismo se ha establecido normalizar la situación en tal país impulsando un gobierno de transición democrático que impida que la rama de Al Qaeda que opera en tal país se haga del poder, tal como amenaza hacerlo también en el vecino Irak. Para ello se tratará de desplazar del gobierno al ya desgastado Assad quien no da garantías mínimas de mantener la estabilidad y para colmo cuenta con un peligroso arsenal de armas químicas que puede caer en manos del fundamentalismo. Esto es lo que explica a su vez la participación activa de Israel en tal conflicto alertando a través de sus servicios de inteligencia de la presencia del gas sarín en pleno conflicto bélico, ‘arma peligrosísima que puede caer en manos equivocadas’. En tal caso una intervención militar en Siria se haría solamente con la finalidad de impedir el avance del fundamentalismo en tal región. Una vez más se confirma lo dicho casi en exclusividad por esta Agencia: las diferentes fuerzas que componen el mundo moderno cooperan estrechamente para dar cuenta del enemigo común.

·        * Un lector asiduo desde la Argentina nos ha hecho notar que el gobierno argentino integra desde comienzos de este año el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad como miembro no permanente. Por lo cual, al haber sido tomada tal decisión en forma unánime, también la república Argentina ha votado por intervenir militarmente en Malí en colaboración con la potencia colonial francesa. ¿Cómo se compaginará tal política con sus requerimientos permanentes por descolonizar las Malvinas? Nos agrega risueñamente el aludido lector que con seguridad miembros de la organización izquierdista La Cámpora, una especie de guardia pretoriana del gobierno argentino, se enrolarían como voluntarios para combatir contra las milicias jihadistas, para defender también en Malí la democracia.

Walter Preziosi