A 15 AÑOS DEL INICIO DE LA TERCERA GUERRAMUNDIAL



Ante un nuevo aniversario del hecho histórico más importante del siglo que ha comenzado el Centro Evoliano de América declara:

1º El 11 de septiembre de 2001 significó el inicio de la Tercera Guerra Mundial siendo el momento en el cual que las fuerzas enemigas de la democracia, calificadas alternativamente como fascismo, tradicionalismo o fundamentalismo, realizaron una acción bélica de represalia en el mismo territorio del enemigo moderno ante la sucesión de acciones invasivas y de genocidio efectuadas especialmente por la potencia norteamericana en el Medio Oriente imponiendo allí gobiernos coloniales a partir de su figura paradigmática representada por el Estado de Israel.
2º La presencia del colonialismo anglo-francés primero y yanqui-sionista luego, en una acción de continuidad histórica, había generado en tal región un verdadero y propio genocidio de pobladores y de pérdida de libertades esenciales de todo ser humano como la de poder elegir el tipo de religión, de moral, de costumbres y de gobierno propio.
3º La acción por eliminar el accionar imperialista de los EEUU, fuente principal de todas estas tropelías, se efectuaba en continuidad con la emprendida doce años antes cuando el mismo movimiento terminó con la otra anomalía gemela y solidaria representada por el comunismo soviético, otra de las formas asumida por la democracia, a la cual derrotó en manera contundente en la guerra de Afganistán originando así un proceso acelerado de descomposición de tal sistema nefasto.
4º Luego de la acción victoriosa del 11S, la potencia colonial sionista lanzó una serie de guerras que confirmaron de este modo el carácter mundial del conflicto. Vimos así la contienda extenderse a Afganistán, Irak, Siria, Libia, Pakistán, Somalia, Yemen, Malí, etc. no habiendo día en que una nueva nación no se sume a tal contienda.
5º Esta tercera guerra mundial representa un nuevo intento por terminar con la esclavitud democrática que asola al planeta. En la Primerafueron los imperios tradicionales los que resistieron vanamente los embates masónicos de la oligarquía financiera tratando de imponer al mundo su perverso sistema que reduce al hombre a la condición de animal de consumo, enla Segunda le tocó a los fascismos hacer frente a la democracia, aunque mezclando cuestiones económicas y materiales con principios espirituales y jerárquicos. Pero la Tercera se diferencia de las restantes por su carácter contundente y sin posibilidad de segundas intenciones. Esta vez se trata de una concepción del mundo espiritual y trascendente, en donde Dios es la forma de todo y la soberanía emana de éste y no de la entelequia fabricada por la propaganda a la que se llama pomposamente ‘pueblo’ representando el motivo por el cual se combate y no por espacios vitales, por tierra irredentas o demás consignas meramente nacionales y económicas. 
6º Si algo caracteriza a esta nueva contienda es que además de ser la más larga de todas, pues ya lleva 15 años de duración y no se vislumbra un desenlace, esta vez las cartas están echadas de manera clara. La Tradición no combate a la modernidad mediatizada por un conflicto por intereses geopolíticos u económicos. La guerra no es esta vez por espacios vitales y por materias primas, sino por concepciones del mundo. Es el combate entre los que creen que la vida es lo superior a todo o los que en cambio creen en lo que es más que ésta. O Dios o la Economía son hoy los dos grandes antagonistas.