REPORTE DE LA AGENCIA KALI-YUGA (2ª Quincena abril de 2009)

OBAMA NO SOLAMENTE PREOCUPADO POR LA GRIPE PORCINA

 

Este mes que concluye lo hace con la tribulación por parte de la opinión pública mundial respecto de la peligrosa pandemia de fiebre porcina, asociada a su vez con la crisis económica galopante del mundo moderno.
En realidad no debería dejar de llamar la atención que el presidente de la república del país más importante de tal espectro se haya preocupado sobremanera llamando a una conferencia internacional respecto de una epidemia gripal que hasta el momento ha causado menos de 200 muertos en todo el mundo, habiéndose localizado la mayoría de ellos en un solo país y en donde se ha podido determinar que la mayoría de los casos de la misma no resultan letales. En verdad habría que pensar que la difusión y preocupación masiva respecto de tal tema tenga que ver con el ocultamiento que en cambio pueda hacerse respecto de otro mucho más importante. En el mismo día en que Obama alertaba respecto de la epidemia porcina también en otra conferencia con menos rimbombancia el aludido manifestaba su gran desazón respecto de la situación de Pakistán. En efecto, el movimiento talibán sigue avanzando, ya no está solamente en las provincias limítrofes del Noroeste con el vecino Afganistán y ha constituido un sultanato en el valle de Swat, sino que sigue expandiéndose sin poder ser detenido por el frágil gobierno de Zardari, el viudo de la ejecutada Benazir Bhutto, más conocido como Mr. 10%, en tanto era el porcentaje con el que se quedaba de todas las concesiones públicas. Ya ha tomado posesión de la provincia de Buner ubicada a apenas 100 km de la capital Islamabad y de la estratégica provincia de Lower Dir. Presionado por el gobierno norteamericano el 26 de abril Zardari lanzó una contraofensiva para recuperar tales provincias, pero hasta el momento las mismas han fracasado. Solamente una ciudad ha podido ser recuperada y a pesar de que se dijera que fue reconquistada la provincia de Dir, medios locales, como el presidente de la Cámara de Comercio de tal región, manifestaron que los talibanes seguían ocupándola y que ni siquiera había habido una ofensiva gubernamental.
A todo esto en una velocidad fulminante ha estallado una guerra civil en la ciudad de Karachi, la más importante con 15 millones de habitantes, entre las comunidades Urdu y Pashtun, recibiendo esta última el apoyo directo del movimiento talibán y por si fuera todavía poco, y justificando la preocupación de Obama, en el día de ayer, en el mismo momento en que se desarrollaba la pretendida ofensiva en Buner, el talibán ocupaba la provincia de Manshera que conduce hacia la frontera con China. En tal país hay un importante movimiento fundamentalista en la provincia Uigur o de Turquestán del Este que busca separase del gobierno central.
Pero hay un complemento muy picante a todo esto que lo preocupa más todavía a Obama y es el hecho de que Pakistán tiene un arsenal nuclear instalado en función de que su enemigo fronterizo, la India, también lo posee. La tremenda preocupación del presidente yanqui es que el mismo pueda caer en manos de Al Qaeda y si bien el gobierno pakistaní haya manifestado que está a buen recaudo, el hecho de que no pueda llevar con éxito la ofensiva contra el talibán resulta un hecho más que preocupante.
Por ello no sería de extrañar que la tremenda alharaca que hoy se está efectuando con la aludida epidemia de menos de 200 muertos en casi un mes sea la cobertura necesaria que se necesita para una más silenciosa intervención directa pero más intensa de las tropas norteamericanas en Pakistán. Hasta ahora EEUU ha utilizado una estrategia de guerra acotada a través del lanzamiento periódico de misiles inteligentes para matar a los principales líderes del fundamentalismo. Para ello necesita que agentes locales a sueldo pongan microchips en las viviendas de los aludidos jefes. Lamentablemente para los americanos la mayoría de los espías ha podido ser detectada y ejecutada por lo cual esta estrategia que ha producido una importante cantidad de muertes civiles, de las cuales la prensa asalariada no habla, demuestra no haber dado éxito alguno. Entonces lo que queda es la invasión, pero habría que hacerla en la forma más silenciosa posible y con la opinión pública distraída por un gran drama sanitario.
Hay que destacar de todos modos que Obama es diferente de Bush al menos por el hecho de que las circunstancias que ambos viven no son las mismas. Bush vivió la era Rambo es decir esa era concebida principalmente por la prensa respecto de la omnipotencia americana. Creía que a través de su superioridad militar podía resolver solo todos los problemas del planeta. Las derrotas que Al Qaeda le propinara en las distintas guerras, sea en Irak como en Afganistán, pusieron en crisis tal creencia. Obama se encuentra obligado ahora a buscar alianzas para poder terminar con la guerra que día a día se expande de manera silenciosa mucho más que la gripe porcina. La guerra ha comenzado siendo territorial y ahora ya es marítima a través de la lucha contra la piratería en Somalia. Y en este último caso se ha ensayado por primera vez lo que se pretende hacer en el Asia Central y el Medio Oriente, una alianza universal de todas las naciones modernas en contra del fundamentalismo. EEUU está buscando llevar a cabo una alianza con Rusia, China e Irán para poder ganar esta guerra. Lo cual es muy posible que se logre y de hecho está sucediendo demostrándose así que el gran antagonismo histórico no era entre unipolaridad y multipolaridad, sino entre modernidad y tradición.
A fin de no hacer demasiado extenso dicho informe digamos dos palabras respecto de la situación de Afganistán. La caída del régimen de Karzai es un hecho inminente a pesar de los incrementos de tropas de los norteamericanos. El hecho de que por razones de seguridad haya suspendido la celebración del aniversario de las derrota soviética en la ciudad de Kabul es un síntoma claro de que ni siquiera controla la situación en la capital. Las demás naciones principalmente europeas se han negado a enviar más tropas y el ex secretario de Estado de Bush, R. Armitage, ha manifestado textualmente ayer que la guerra está perdida.
No hablaremos de la situación de Irak a fin de no distraer a las personas de la preocupación por la epidemia porcina.
Walter Preziosi
Buenos Aires, 30/04/09
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